Aumentan las revocaciones de multas de tráfico por saltarse la línea continua.
Dos cámaras con sistema de reconocimiento de matrícula: una al principio del carril protegido con línea continua y otra al final. Las fotografías de las cámaras no son suficientes.
Uno de los métodos usados por la DGT para sancionar a los coches que se saltan la línea continua es el siguiente: proteger estos carriles usando dos cámaras con sistema de reconocimiento de matrícula, una al principio del carril protegido con línea continua y otra al final. Cuando detecta que un coche no va por el mismo carril que al inicio del tramo, lo sancionaba.
Pues bien, cada vez más Tribunales anulan estas sanciones, al considerar que no ha habido infracción si no existe una imagen del vehículo saltándose la línea continua. Es decir, si no existe una imagen del vehículo pisando la línea continua, la infracción no sería válida, pues pueden haber ocurrido muchas circunstancias en el tramo para que se produzca ese cambio de carril. Por tanto, si se sanciona el cruce o la circulación sobre una línea continua, la Administración debe acreditar la maniobra prohibida. Que un vehículo aparezca en un carril al inicio de un tramo y en otro al final puede ser un dato relevante, pero no demuestra por sí solo, en todos los casos, dónde ni cómo se produjo el cambio.
Ahora bien, no siempre es indispensable fotografiar el instante exacto de la maniobra. La estrategia más sólida consiste en identificar qué elemento de la infracción quedó sin probar, por qué la deducción administrativa resulta insuficiente y qué pruebas pertinentes se impidió practicar.
Por eso, el análisis debería centrarse en estas cuestiones:
- Ubicación y orientación de ambas cámaras: Permite saber qué tramo y carriles aparecen realmente.
- Matrícula y características del vehículo: Comprueba que ambas captaciones corresponden al mismo automóvil, y en un estado similar, descartando que haya ocurrido algo entre las fotografías.
- Fecha, hora y sincronización: Permite enlazar las imágenes dentro de una misma secuencia.
- Señalización existente entre las cámaras: Determina si había algún punto donde el cambio estuviera permitido.
- Fotografías completas y grabación, si existe: Evita valorar únicamente recortes que omitan el contexto.
- Informe que explica la detección: Permite contrastar la deducción administrativa con los datos originales.
- Pruebas solicitadas y resolución de rechazo: Permite identificar una indefensión concreta.
Suelen ser puntos claves: la nitidez de la captación, la identificación del vehículo, el contexto visual, la trazabilidad de la secuencia y la motivación de la inferencia administrativa.
Cuando una multa implica una cuantía relevante, pérdida de puntos o dudas razonables sobre la prueba, puede ser conveniente revisar la denuncia y el expediente con un profesional, antes de adoptar una decisión difícil de corregir. En Gijón, el despacho de José Luis Fernández presta asistencia en Derecho administrativo y procedimientos frente a las Administraciones Públicas.
Este artículo tiene carácter general y divulgativo. La viabilidad de una impugnación depende de las circunstancias de cada sanción, del contenido del expediente y de los plazos aplicables. Esta información no sustituye el asesoramiento jurídico individualizado.




